PRESENTACION


Los monumentos de las "Pedras Formosas" son lugares profundamente mágicos donde se guarda celosamente el mensaje de los tableros de piedra grafiados, estelas simbólicas de cultos antiguos: a la tierra, a las fuentes, a la luna.... El antiguo culto de la piedra trabajada por los hombres sabios que vivieron cientos de años atrás en la Callaecia.
La tierra de los hombres que conocían la piedra y sus secretos, en el extremo occidente de Europa.

MONUMENTO DE SANTA MARIA DE GALEGOS - BARCELOS

Las “Pedras Formosas” son construcciones realizadas en piedra y con unas características arquitectónicas singulares dentro de la arquitectura antigua de la Callaecia.
El área de los yacimientos donde se han encontrado los monumentos comprende: el norte de Portugal, el occidente de Asturias y León y Galicia. El ámbito que durante la época antigua recibía el nombre de la Callaecia y donde se desarrollo la cultura conocida como de los Castros.
Las “Pedras Formosas” se encuentran situadas en fértiles lugares arqueológicos, y con gran abundancia de agua, son estructuras semienterradas, de planta rectangular y con varias estancias, y que según algunos estudios podían funcionar como balnearios de vapor o como lugar de iniciación de los jóvenes de los castros próximos.
Esta investigación describe la tipología de estos singulares edificios y propone una nueva hipótesis sobre el origen y su uso por los habitantes del territorio de la Callaecia.


ARA DE AUGAS SANTAS - ALLARIZ

Los monumentos de las Pedras Formosas son el elemento principal de la arquitectura antigua de la Callaecia. Son la respuesta singular al sincretismo religioso entre la cultura romana influenciada por la Cibeles frigia y la cultura celta de la diosa Cailleach.
Esta hermosa singularidad es el resultado de las creencias de los llamados pueblos castreños, de sus conocimientos específicos para trabajar la piedra y de la especial influencia patrocinada por Roma en este territorio del extremo occidente.

LA CALLAECIA


La etimología de las voces galaicas, en toponimia Callaecia, léxico común callao (piedra) y teonomia Calaicia, Bandua Calaigus (con caída de -l-), nos remite a la piedra y las montañas. Calaicia, Bandua Calaigus en su función guerrera (deidad de la piedra, las montañas) es la diosa soberana del pueblo callaeco ("los de las Montañas") de Callaecia ("País de las Montañas"), Montañas divinizadas en tanto son creación de la deidad que a través de ellas se manifiesta. La plasmación del pacto entre la tierra (Callaecia) y el pueblo (callaecos), mediante la mítica unión de Calaicia (la diosa de la soberanía) y el rey se evidencia en grandes piedras y (callaos) que aun hoy señalan los límites territoriales, antaño soberanos, como mojones, función que frecuentemente propician mámoas y otras estructuras pétreas y formas rocosas que además propician lugares adecuados para el oficio religioso de la entronización, como en el caso de outeiros, penedos u otras formaciones rocosas cuya estructura conforma el lugar de culto donde el ritual de proclamación real se realiza, en torno a un altar, una mesa de ofrendas y para sacrificios, canales, una pila, escaleras de acceso, grabados, un trono pétreos y otros elementos de la piedra, consagrada para establecer la comunicación con la deidad a la que se invoca en la sagrada ceremonia de entronización.
Fuente:http://www.celtiberia.net/articulo.asp?id=2049

El nombre Callaecia o Gallaecia
-Radical CAL-, GAL-
-Ya desde la Antigüedad se designó a este pueblo indistintamente con los nombres de celtas o galos, cuya etimología no ofrece problemas desde un punto de vista formal. La inseguridad estriba en que existen en la lengua indoeuropea alrededor de una docena de radicales con los que dichos nombres podrían estar relacionados. La explicación más plausible del nombre keltoi, lat. celtae es la de Glück (KSB 5, 1868, 97 f.), que lo relaciona con el ide. *kel-l “elevarse”, “alto”, palabra emparentada con el lituano is-kéltas “alto”, “elevado”, “augusto”, “sublime” (de kelti “elevar”, “alzar”), basado en una forma participial en -to- del radical, que está en el lat. celsus “alto”, “eminente” (cf. el nombre Celsus, Celso), ex -celsus: “celestial”, “sublime” y ex -cellere “sobresalir”. Este nombre posiblemente se refiere a la divinidad epónima de este pueblo en un determinado momento histórico. J. CARIDAD ARIAS

BRACARA.- Palabra compuesta por BRA- y –CARA.
Bra: (Del galolat. bra, quizá de or. germ.).
Abrazar.
Cara:(Del celta *caliavo, der. de *kal-, piedra; cf. gall. port. callau y fr. caillou.)
Piedra.

Bracara significa literalmente abrazar la piedra. Culto religioso directamente ligado a los monumentos de las Pedras Formosas y al territorio de la Callaecia en general.
La Callaecia fue dividida por los romanos en dos conventos de claro significado:
El Convento Lucense que nos remite al significado de “Bosque Sagrado”, templo.
El Convento Bracarense que nos remite al significado de “Abrazar la Piedra”
Tal como desarrollo en este estudio ambos significados son plenamente comprendidos por el uso que se les daba a las Pedras Formosas Callecas.

LOS CASTROS

La palabra "castro" proviene del latín "castrum", que significa fortificación. Los castros son los poblados fortificados que se empezaron a habitar en el siglo VI aC. en el N.O. peninsular, sus construcciones son de planta casi siempre circular. Los edificios estaban en su mayoría realizados en mampostería de piedra granítica y la cubrición era de ramaje y barro, también se utilizaban varas largas de madera.

Los poblados castreños se emplazaban en colinas despejadas, promontorios rocosos o penínsulas que se adentran en el mar, lo que facilitaba su defensa y el dominio del territorio próximo. Los castros estaban protegidos por uno o más fosos, con parapetos y murallas que bordeaban el recinto habitado, pudiendo tener uno o dos accesos y donde a veces se emplazaban torres que controlaban las vías de entrada.

CASTRO DE VILADONGA

El análisis de las defensas permite asegurar que estas no solo tenían un cometido de protección frente ataques enemigos sino que también cumplían una función simbólica y de prestigio. De delimitación del ámbito habitado de manera similar a la concepción urbana etrusco-latina. Aunque hasta hace poco se creía en la ausencia de organización urbanística en los recintos cástrenos, las últimas investigaciones dan como conclusión que los castros de época altoimperial atienden a un proyecto urbanístico previo similar al de las implantaciones urbanas de origen romano.

Los castros más antiguos cuentan con un recinto superior y central la "croa", y anterior a la llegada de los romanos, para seguir en un sistema de terrazas dónde se sitúan las construcciones más nuevas de origen altoimperial. Cada una de estas “urbanizaciones” puede estar limitada por murallas, y fosos. En algunos casos existen unas ampliaciones o añadidos denominados como antecastros, donde no existen restos de viviendas.

La gran mayoría de las “Pedras Formosas” conocidas han aparecido en estos ámbitos extramuros cercanos a las puertas de entrada de los castros, por lo que su construcción y uso está ligado al urbanismo altoimperial de los castros de la Callalecia.

CASTRO DE VILADONGA

La hipótesis que defiendo enuncia que los monumentos de las “Pedras Formosas” cumplen una función ritual y de protección similar a la de los santuarios de Cibeles en las ciudades romanas, donde los templos de la diosa se emplazan extramuros o sobre las propias murallas como medida de protección de estas.
Las ciudades de Roma, Ostia, Barcino y Emerita son ejemplos de esta hipótesis, y su paralelo castreño puede ser entendido en los casos de Briteiros, Castro dos Prados, Augas Santas o Braga entre otros.

Son las “Pedras Formosas” la solución arquitectónica autóctona de la Callaecia a los santuarios de Cibeles patrocinados por la “nueva” cultura augustea. Unos edificios que responden desde la cultura indígena a un culto común, el culto a la Gran Madre materializada en el Gran Callao, la Gran Piedra.

ANTECEDENTES

A la llegada de los romanos al N.O. peninsular encontraron la presencia de dos hechos culturales destacados: la cultura viva de los habitantes de los castros, y la cultura prehistórica de las mámoas de origen megalítico.

MAMOA DO REI

La Cultura Megalítica del N.O. penínsular
El N.O. peninsular formaba parte de una misma zona megalítica, datada entre el VI milenio y el año 2000 a.C. Posee una arquitectura, organización social y un sistema de creencias muy homogéneos. Se caracteriza por la abundancia de yacimientos y revela la existencia de una población numerosa y dispersa.
Los monumentos más abundantes y característicos son los dólmenes, estructuras funerarias con una cámara principal, y a veces con corredor y coraza, construidos con grandes piedras clavadas en el terreno y cubierta por otra o otras. En el interior de la cámara acostumbran aparecer grabados o pinturas de función simbólica sobre un fondo blanco homogéneo que cubre el interior.
Los dólmenes estaban parcial o totalmente cubiertos de tierra, formando una mámoa de planta circular o ovalada. Las mámoas aparecen en el paisaje como montículos de formas suaves y redondeadas parecidas a las mamas femeninas (de donde cogen el nombre) y son, por lo general, visibles a larga distancia.
La función de estos túmulos era los enterramientos colectivos, ya que los muertos eran acompañados de sus alimentos, armas, útiles, adornos e ídolos y colocados en su interior.
Estos túmulos se distribuyen uniformemente por todo o territorio y aparecen tanto a escasos metros da costa como en las altas montañas orientales.
Las mámoas prehistóricas comparten su estructura con muchos enterramientos antiguos, sin ir más lejos, con el mausoleo del emperador Augusto, construido en el mismo momento en que éste conquista todo el N.O. peninsular.


MAUSOLEO DE AUGUSTO

La Cultura Castreña
La cultura castreña fue una cultura protohistórica que se desarrolló en el noroeste de la Península Ibérica desde finales de la Edad del Bronce (siglo IX o VIII adC.) hasta el siglo I. Su característica más notable son los poblados amurallados conocidos como castros (del latín castrum, campamento), de los que toma el nombre. Su área de extensión llega hasta los ríos Navia y Tua por el este y el Duero por el sur.
A este componente precastreño se sumaron influencias culturales centroeuropeas (celtas), atlánticas y mediterráneas. En el lento período formativo, que duraría hasta el siglo V adC., los castros se fueron extendiendo de sur a norte y de la costa hacia el interior. Esta cultura se desarrolló a continuación durante dos siglos y comenzó a ser influenciada por la cultura romana en el siglo II adC., continuando en forma de cultura galaico-romana después de la conquista y hasta los siglos III o incluso IV.
La economía castreña tenía una base agrícola (cereales como el trigo, el mijo, la avena y la cebada, leguminosas como las alubias y los garbanzos, berzas, nabos, etc.) y ganadera-pastoril (vacas, caballos, ovejas, cabras y cerdos), pero también se practicaban la caza (ciervo y jabalí), la pesca (pescadilla, maragota, jurel), el marisqueo y la recogida de frutos (avellanas, bellotas). Existía la minería (oro, estaño, cobre, plomo y hierro), la metalurgia y una cerámica regional, la cerámica castreña. La orfebrería tiene raíces en la Edad del Bronce y fue recibiendo influencias centroeuropeas y mediterráneas. Las alhajas más características son los brazaletes y los pendientes. La escultura se dio más bien en la parte sur del territorio. De entre las armas destacan las espadas o puñales "de antenas".
El panteón religioso indígena era numeroso, como revelan las inscriciones de época galaico-romana, y se completaba con cultos o ritos relacionados con fuerzas, elementos o manifestaciones de la Naturaleza. Se desconocen los ritos funerarios, ya que no se han encontrado ni enterramientos ni incineraciones.
Fuente:http://es.wikipedia.org/wiki/Cultura_castre%C3%B1a

En el arte castreño se registran manifestaciones escultóricas, principalmente coincidiendo con la fase de romanización plena. Por un lado existe una decoración arquitectónica con motivos geométricos en frisos y vanos, remates circulares en forma de rosetas, o trisqueles. En este sentido hay que destacar las denominadas pedras formosas, piezas en ocasiones muy decoradas que forman parte de estructuras arquitectónicas complejas y que han sido interpetadas como baños. Por otra parte se encuentra la estatuaria con imágenes de guerreros, cabezas humanas y zoomorfas, figuras sedentes y relieves.
Otro elemento significativo de este arte lo constituye su orfebrería. Aquí se recurre al bronce, el oro y la plata para realizar objetos de adorno personal y complementos de la indumentaria: torques, brazaletes, arracadas, diademas, collares, hebillas, alfileres... Los motivos geométricos son similares a los que se encuentran en la escultura o la cerámica y sólo de manera esporádica aparecen figuras muy esquemáticas de animales. La técnica se depura con el recurso a la filigrana o al granulado.
Fuente:http://www.xunta.es/galicia2003/es/03_01.htm

Fue hacía el siglo I aC. cuando la cultura castreña del N.O. peninsular empezó a recibir una fuerte influencia de la cultura latina. Se ha podido comprobar en los yacimientos de los castros como en esta época cronológica sufren una radical transformación en su desarrollo urbano, y como los asentamientos de nueva creación, desde la época de Augusto en adelante, atienden a nuevas ordenaciones cercanas a la cosmogonía latina y etrusca en la que se basaban las ciudades y campamentos romanos.
A la vez se extienden entre las representaciones simbólicas castreñas elementos que comparten no solo con los pueblos de atlánticos, sino también con el romano.

Las Pedras Formosas, pertenecen en su totalidad a este momento cronológico, son edificios levantados a partir de finales del siglo I aC. y emplazados en el exterior de estos “nuevos” castros de influencia romana. Su ornamento atiende a una simbología común a los pueblos europeos, incluso los latinos.
Además su estructura recuerda la disposición de los dólmenes megalíticos más completos, que aunque de cronología muy lejana, estaban presentes de forma muy destacada en el paisaje callaeco y en la memoria de sus habitantes.

LA MAGNA MATER

Creo necesario que para la mejor comprensión del trabajo que presento realizar una breve descripción de la figura en la historia antigua de la Diosa Madre y de los rasgos principales de sus ritos, ya que esta introducción permitirá comprender mucho mejor la descripción de los elementos de los edificios y su uso específico.


La Casa de Cailleach - Lyon
http://www.philipcoppens.com/glenlyon.html

CAILLEACH
En la Europa occidental, en los territorios de influencia celta como Irlanda, Britania, Galia y el N.O. de Hispania, una de las más antiguas deidades es La Cailleach, madre de las montañas en la tradición nativa, es representada por figuras de piedra, también se le conoce por la Vieja del Velo, también llamada la Vieja Gris, la Gyre Carlin o Annis la Negra. Cailleach domina el clima y la tierra. La Cailleach (KAL-y-ach) es la tierra antigua misma.

Su ritual establece una poderosa influencia sobre los héroes de cada pueblo, a los que sumerge en su caldero para que se curen y robustezcan. Como madre poseedora de gran conocimiento persigue y protege a los héroes, a los que adopta como hijos, y a los que a la vez da y toma la vida sobreviviendo al fin del mundo para renovarlos. La Cailleach es la gran madre que guarda en su interior la semilla de la vida. Sus ceremonias se celebraban en primavera, siendo el 25 de marzo uno de sus días principales.

KYBELE
En Pesinonte, en la Galacia de la península de Anatolia, existió el principal centro del culto a Kybele, en el lugar la diosa dictaba sus famosos oráculos. Galacia, lugar montañoso donde residía la Gran Madre y que era representada por la Piedra Negra.


PIEDRA NEGRA DE PESINUNTE

Primitivamente fue adorada en la forma de una gran piedra sin tallar que en realidad era un meteorito. Se le consagraron muchos santuarios, entre los que destacan el del monte Ida, el del monte Sipilo, el de Cícico y el de Sardes. Su culto se extendió por la Tracia y por Grecia. Sus santuarios, muy numerosos a partir del siglo V a.C. recibían el nombre de metroon. Pero las prácticas orgiásticas y emasculativas que formaban parte de su culto no fueron bien recibidas por los griegos.

CIBELES
Cibeles, nombre latino de una diosa nativa de Frigia, en Asia Menor, y conocida por los griegos como Rhea, la esposa de Cronos y madre de los dioses olímpicos. Cibeles era una diosa de la naturaleza y de la fertilidad venerada en Roma como la Gran Madre de los Dioses. Creadora de almas, protegía contra el espíritu del mal, pues llena de benevolencia socorría a quienes la invocaban. Su culto consiguió gran importancia en Roma a partir de Augusto que sentía por ella una especial veneración.
Un especial aspecto de Cibeles es que da oráculos y provoca éxtasis, tanto para propiciar la profecía, como para aliviar los dolores y aun la muerte.

El viaje de la Piedra Negra a Roma
"En el año 205 adC, en plena guerra púnica los romanos consultaron los libros sibilinos para obtener alguna solución o remedio oracular que les proporcionara ayuda para llegar a buen fin en dichas guerras. El oráculo propuso que se enviase una embajada a Pesimonte (Pessino) en Asia Menor para obtener la famosa Piedra Negra que sería de mucha ayuda. Se ignora a qué precio pagaron el fetiche, el caso es que lo consiguieron o al menos una parte muy importante. Los romanos identificaron la Piedra con la propia diosa Cibeles, que en su representación más arcaica era siempre una piedra negra o dicho de otro modo, era el soporte de la epifanía de Cibeles. Le dieron el nombre de Magna Mater. A veces se podía ver un relieve tallado en la piedra, representando a la diosa."


CIBELES Y EL TAMBOR

El santuario de la diosa en Roma se levantó en el Palatino y se inauguró el 191 a.C.
Las imágenes más antiguas eran simples piedras, más tarde se la representó con el Kalatos (peinado en forma de cesta símbolo de la fecundidad) el gran velo sujeto a la cabeza con una corona de torres (símbolo de las ciudades donde impera) el tunpanón (tambor) en la mano izquierda, y una cornucopia, un cetro o un puñado de espigas y amapolas en la derecha. Su carro era tirado por leones.

El culto de Cibeles/Rhea estaba dirigido por sacerdotes eunucos llamados coribantes o gallus que conducían a los fieles en ritos orgiásticos acompañados por gritos salvajes y una frenética música de flautas, tambores y címbalos. El cargo más importante del sacerdocio metróaco romano fue el de “Archigallus” (Attis populi romani), nombramiento más de carácter político que religioso.

En la Roma del siglo II y III d.C., puede decirse que las “Attideia” se celebraban con gran esplendor, hasta el punto de que el Emperador, el Senado y el Prefecto de la ciudad, se dirigían al Palatino para honrar y dar gracias a la Mater Salutaris entre las aclamaciones del pueblo. Las fiestas frigias se celebraban todos los años del 15 al 28 de marzo. A partir de Claudio su culto tuvo ritos secretos (misterios).


GALLUS DANZANTES FRENTE A CIBELES

La ceremonia en torno a la cual giraba todo el proceso iniciático era el bautismo de sangre que el neófito recibía del sacrificio de un toro, taurobolium, o de un carnero, criobolium. Etimológicamente, Taurobolio significa caza del toro con red y Criobolio caza del carnero. En el ritual frigio tanto el toro como el carnero eran degollados y el bautismo de sangre recibido por el devoto curaba enfermedades e incluso la muerte.


ARA VOTIVA DE UN DEVOTO DE LA DIOSA

En las zonas de su culto originario era conocida también como diosa del Ida, Mater Deum Magna Idaea, diosa del Díndimo, o diosa de los Berecintos, entre otras denominaciones. Era la divinidad de la naturaleza y personificaba su potencia vegetativa, motivo por el cual se suponía que habitaba en montañas y bosques apartados, entre animales salvajes. Se la consideraba el origen de todo, tanto de los dioses como de la naturaleza. Normalmente, era venerada junto con su amante Atis, a veces considerado como su hijo.

Según los antiguos relatos míticos, Agdistis, personaje hermafrodito detrás del cual se escondería la personalidad de Cibeles, sentía un amor apasionado por el joven pastor Atis. La semilla de la que había nacido Atis era una almendra del árbol que había brotado del miembro de Agdistis, que había sido cortado por los dioses que lo castraron y lo convirtió en sólo mujer. Por este motivo, Agdistis era el padre de Atis pero, siendo ya sólo mujer, se enamoró del muchacho cuando este creció y devino extraordinariamente hermoso. Atis fue amado por Agdistis y enloquecido por ella. En plena locura, se castró, en el curso de una escena orgiástica, causándose la muerte. Sin embargo, Agdistis-Cibeles lo resucitó y lo llevó para siempre con ella.
El poeta latino Ovidio dio una versión distinta de la leyenda de Cibeles y Atis.
Según Ovidio, Atis era un bello joven de los bosques de Frigia del que se enamoró apasionadamente la diosa Cibeles, la cual decidió que el joven tenía que amarla con un amor casto. Lo convirtió en guardián de su templo, para ligarlo a ella para siempre, y le puso como condición que se mantuviera virgen.
Sin embargo, se dejó amar por la ninfa Sagaritis y Cibeles, indignada, provocó la muerte de la ninfa. Atis enloqueció y, en una crisis violenta, se automutiló. Sin embargo, ya castrado, la diosa lo volvió a aceptar a su servicio, y lo llevó con ella en su carro tirado por leones.

Por lo general, Cibeles era representada con la cabeza coronada de torres y acompañada de leones. Los mitógrafos griegos la consideran, a menudo, una simple encarnación más de la diosa griega Rea, madre de Zeus. Cibeles sería así el nombre de la Rea adorada en el monte Kybele. Por esto, según la iconografía, al igual que Rea, Cibeles tenía por servidores a los coribantes o curetes.

En cambio, el culto a Cibeles fue muy popular en Roma. A partir del año 204 a.C. fue aceptado oficialmente, durante el transcurso de la segunda guerra Púnica, momento en que se trasladó la piedra sagrada de Pesinonte a Roma. Con este culto, se iniciaba la expansión de todos los cultos orientales por el mundo romano.

La simbología religiosa de la Cibeles del mundo romano, la llamada doctrina metróaca, se precisó sobre todo durante la época imperial. Por un lado, se la asimiló con divinidades clásicas como Maia, Ops o Ceres, pero del otro conservó su carácter de diosa bárbara más marcadamente que en Grecia. En Roma, Cibeles era adorada en tanto que señora de la tierra, de los cielos y del mar, protectora de los mineros, como la diosa determinante del destino de los hombres, a quienes protegía de la tentación y el mal.


ESCULTURA DE LA DIOSA

Su culto incluía, en Roma, escenas orgiásticas, hasta el punto que el senado romano se vio obligado a limitarlas. Inicialmente, los sacerdotes de Cibeles, conocidos como galos, eunucos vestidos como mujeres, se emasculaban durante el furor orgiástico: acompañados de música de flautas, cómbalos, frigias y tímpanos, estos iniciados entraban en una situación de delirio y desenfreno que terminaba con la castración completa, práctica que el derecho romano castigaba. Por este motivo, en los primeros momentos, era un culto propio sobre todo de los inmigrantes orientales del imperio y la república acabó por prohibirlo, pero más tarde volvió a ser aceptado. Al ser legalizado, en las grandes ciudades se designaron archigalos oficiales para el culto a la diosa y el emperador encabezaba la jerarquía, asistido por los quindecemviros.

La estructura de la casta sacerdotal de Cibeles era la siguiente: por un lado, había el colegio de dendróforos o portadores de árboles, por otro, el colegio de canéforos, o portadores de cañas, y finalmente el de coribantes. Había, además, un grupo que vivía de la predicación ambulante y la limosna, llamados los metragirtas. Esta diversificación hacía del culto y la religión de Cibeles uno de los más desarrollados de la época romana.

Las fiestas de Cibeles, de gran magnitud, se celebraban durante el equinoccio de primavera, entre el 15 y el 27 de marzo. Simbolizaban la historia de Cibeles y Atis, que eran las divinidades más populares de Roma.

El día 15 era el canna intrat, entraba la caña, se sacrificaba un toro y procesionaban los canéforos.

El día 22 era el arbor intrat, momento en que se conducía al templo solemnemente un pino sagrado, símbolo de la mutilación de Atis.

El día 24 era el dies sanguis, día de duelos fúnebres, con escenas de trenos y con nuevo sacrificio de un toro.

El 25, día de la alegría o hilaria, se conmemoraba la resurrección de Atis, y el día 27 se bañaba la magen de Cibeles en un río sagrado y culminaban las fiestas.

Claudio oficializó estas fiestas definitivamente y las trasladó al mes de abril, momento en que pasaron a ser conocidas como Megalesias. Existía, además de estas grandes liturgias públicas, un culto esotérico de rito secreto en el que se sacrificaban toros, corderos y se imprimían marcas con hierros incandescentes.
Pese al intento neoplátónico por renovar la doctrina relacionada con Cibeles, el culto a esta diosa decayó súbitamente a partir del siglo IV d. J.C., en contraste con la extraordinaria popularidad de la cual había gozado durante el imperio.
Cibeles tenia en la antigüedad muchos santuarios que eran oráculos en los que residían las sibilas. Estas permitían a los sacerdotes de la diosa la adivinación del futuro. Las Sibilas eran voces consideradas proféticas, incorpóreas, atemporales, que el antropomorfismo grecolatino encarnó en forma de profetisas.

Estas voces eran las de las aves asociadas al culto de Cibeles. Gallos, patos, ocas, pavos reales, etc. El vuelo de las aves, su canto y sus graznidos contenían las profecías de las Sibilas. Cibeles-Rhea la reina de las aves. No es casual que estas aves reciban en la actualidad el nombre científico en su orden (reiformes), familia (rheidae) y especie (rhea).

CIBELES EN HISPANIA
La diosa Cibeles, que según Virgilio en su relato de la Eneida había protegido las naves del príncipe Eneas en su huida desde Troya a Italia, fue adoptada por el propio Augusto como protectora en sus empresas en Hispania.
Augusto, que sentía por ella una especial veneración, determinó la presencia de la diosa protectora de Roma en los nuevos enclaves urbanizados por él en la península. Se ha podido atestiguar arqueológicamente la presencia de santuarios a Cibeles extramuros de ciudades y castros de época altoimperial.
Es dentro de esta política urbana donde podemos enmarcar la construcción de los monumentos de las “Pedras Formosas”. Son santuarios dedicados a la Gran Madre Piedra emplazados en las proximidades de castros de época altoimperial.

CIBELES EN LA CALLAECIA
Existenen evidencias del culto a la diosa Cibeles en la Callaecia.
En los años sesenta se halló en Sardiñeiro una ara romana dedicada a Cibeles. Ara votiva de granito, con base y cornisa solo por delante y a los lados. Arriba, focus circular entre los dos semicilindros de los cuales solo se conserva en de la parte izquierda. Por atrás sin labrar para pegarla a una pared. Sus dimensiones son 50 x 29 x 19 y campo epigráfico es el siguiente:
Matri de- / um s(acrum) / et Val(---) e(x) / voto.
Es la segunda dedicatoria que se conserva en Galicia a la Diosa Cibeles considerada madre de los dioses.

En la iglesia de Augas Santas en Allariz tallada en piedra, un ara romana de planta cuadrada y forma cúbica, con la imagen de la diosa sentada que se encuentra a la izquierda de la nave central. Es el perfil de la Magna Mater.

La Piedra Cúbica: "Es esencialmente una 'piedra de fundación'; es pues ciertamente 'terrestre', como lo indica por otra parte su forma, y además la idea de 'estabilidad' expresada por esta forma misma conviene perfectamente a la función de Cibeles en cuanto 'Madre Tierra', es decir, como representación del principio 'substancial' de la manifestación universal.” (R. Guénon)


Aguas Santas - Cibeles en Piedra Cúbica

En Lugo, en Santa Eulalia de Bóveda, en el fondo de la cripta y presidiendo el espacio se encuentra como objeto de culto la "Piedra Negra", considerada de origen celeste y tenida como epifanía de la diosa Kybéle. Este conjunto escultórico coincide en el exterior con una de los avestruces se encuentra encaramada sobre una piedra en una esbelta columna.
Esta representación de piedra sobre columna es la representación antropomorfa de la diosa Cibeles. Puede verse en el reverso de una moneda de bronce de época de Augusto, acuñada en Pesimnunte con la representación de un altar coronado con la piedra negra y un bucráneo de ciervo.(primera imágen del capítulo)

ESCULTURA DE LA PIEDRA NEGRA - LUGO

LA PIEDRA


DOLMEN DE DOMBATE

La llegada al N.O. peninsular de la expedición de Décimo Junio Bruto en el año 137 aC. marcó el surgir en la historia de esta región atlántica que desde ese momento recibió el nombre de la Callaecia, “la tierra de la piedra”.
Este lugar estaba habitado por diferentes pueblos de lengua desconocida y no documentada relación, y sin embargo sus poblados y cultos comunes, su respeto por los monumentos megalíticos y dólmenes, fue la referencia directa para ser nominados por los latinos.


CAILLEACH, MADRE DE LAS MONTAÑAS

"La Diosa de la Piedra y las Montañas es la Madre de los callaecos, así lo proclama el consagrado Callao (gran piedra). En armónica mítica unión con el rey justo ampara al pueblo próspero. La fuerza de su poder se perpetúa en el tiempo. D. J. Brutus el Galaico conquistara las montañas mediante un ritual de euocatio por el cual rinde pleitesía a la deidad asimilando, como su sobrenombre evidencia, el sagrado concepto que lo galaico entraña, pues es reconociendo la sagrada soberanía de la diosa sobre las montañas, buscando atraer su gracia al pedirle que les sea favorable a él y Roma, como puede el general proclamar la primacía romana, en el nombre de la diosa, en sus montañas, bajo el signo de la piedra que simboliza a la sacro-soberana nación galaica prehistórica que, como Irlanda lo recibe de Eire, toma el nombre de su diosa nacional."
Fuente:http://www.celtiberia.net/articulo.asp?id=2049

Los territorios del N.O. recibieron el nombre común de la Callaecia para todos sus lugares entre el Duero y la costa Cantábrica, entre el Navia y la costa del Finisterre.
Su etimología permite comprender el significado que los romanos dieron a esta tierra, lugar donde sus habitantes se significaban por tener una relación especial con la piedra como material y como tótem sagrado. En esos sagrados lugares la piedra tiene a veces formas de comunicarse con sus devotos, bien como el tañir de una campana, bien por el canto de un ave...


CALLAO DA MESA

callao.
(Del celta *caliavo, der. de *kal-, piedra; cf. gall. port. callau y fr. caillou).
1. m. guijarro.
2. m. Can. Terreno llano y cubierto de cantos rodados.
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Es la Callecia el lugar donde reside el Callao. El tótem sagrado que representa a la Gran Diosa Madre.

LOCALIZACION

La gran mayoría de las “Pedras Formosas” conocidas han aparecido en ámbitos extramuros y cercanas a los caminos de acceso a las puertas de entrada de los castros. Su construcción en estos lugares y su uso está ligado al urbanismo altoimperial de los castros de la Callalecia.
Sin ninguna duda permanecen varias decenas de monumentos de este tipo aún por excavar. Castros como el de Viladonga y San Cibrán de Lás posiblemente contaban con uno de estos característicos edificios en su cercanias.


1.- Castro Punta dos Prados. C. Lucense. Ortigueira. A Coruña.


2.- Castro de Coaña. C. Lucense. Coaña. Asturias.


3.- Castro de Armeá. C. Bracarense. Augas Santas. Ourense.


4.- Santa Maria de Galegos. C. Bracarense. Bracelos. Braga.


5.- Bracara Augusta. C. Bracarense. Braga.


6.- Castro do Monte da Eiras. C. Bracarense. Famalicão. Braga.


7.- Citânia de Briteiros. Briteiros1. C. Bracarense. Braga.


7.- Citânia de Briteiros. Briteiros2. C. Bracarense. Braga.


8.- Tongobriga. C. Bracarense. Freixo. Porto.


9.- Eiras. C. Bracarense. Arcos de Valdevez. Braga.


10.- Citânia de Sanfins. C. Bracarense. Porto.


11.- Sardoura. C. Bracarense. Viseu.


12.- Foncalada. Oviedo (Nueva hipótesis)
Oviedo romano. Un proyecto posible. Carlos Sánchez-Montaña



VIDEO: 5 PEDRAS FORMOSAS
Autor: Carlos Sánchez-Montaña



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Fuente utilizada:
Artistic Expression and Material Culture in Celtic Gallaecia
Alfredo González-Ruibal

SIMBOLOS

Fue hacía el siglo I aC. cuando la cultura castreña del N.O. peninsular empezó a recibir una fuerte influencia de la cultura latina. Entre las representaciones simbólicas castreñas aparecen elementos que se comparten no solo con los pueblos atlánticos, sino también con el romano. El ornamento atiende a una simbología común a los pueblos europeos, incluso a los latinos.
Se registran entonces manifestaciones en relieves, coincidiendo con la fase de la romanización, como la decoración arquitectónica con motivos geométricos en frisos y vanos, remates circulares en forma de rosetas y trísqueles.
En este sentido hay que destacar las encontradas en los tableros de las Pedras Formosas, estos tableros de piedra comunican las antesalas con las salas de ritual y en ocasiones están muy decoradas.

1.- Citânia de Briteiros1. C. Bracarense. Braga.

2.- Castro do Monte da Eiras. C. Bracarense. Famalicão. Braga.

3.- Santa Maria de Galegos. C. Bracarense. Bracelos. Braga.

4.- Citânia de Sanfins. C. Bracarense. Porto.

5.- Tongobriga. C. Bracarense. Freixo. Porto

6.- Citânia de Briteiros 2. C. Bracarense. Braga

7.- Castro de Armeá. C. Bracarense. Augas Santas. Ourense.

ANALOGIA SIMBOLICA CASTREÑO-ROMANA
Existen analogías evidentes en las representaciones simbólicas del mundo castreño y romano en la Callaecia del siglo I aC. en adelante.
Las representaciones en relieves y mosaicos evocan la relación entre dos mundos, el material y el espiritual, y donde las Pedras Formosas son puertas de comunicación entre ambos.












KYBELE - CIBELES - AUGAS SANTAS


PEDRA FORMOSA - PIEDRA MADRE



PUNTA DOS PRADOS

Los datos aportados por la investigación arqueológica permiten definir el castro de Punta dos Prados como un castro romanizado, cuyos orígenes se remontarían a la Segunda Edad del Hierro, período en el que se construiría el sistema defensivo del asentamiento.(*)
Como paradigma de los monumentos de las llamadas "Pedras Formosas" presento la arquitectura particular del encontrado junto al castro en Ortigueira. Su situación junto al camino de acceso, su relación con elementos megalíticos relacionados con las aves, y la presencia en el entorno de lugares dedicados a Santa Eulalia, hacen del edificio de Ortigueira un buen modelo para su estudio.


MONUMENTO DE PUNTA DOS PRADOS - ORITIGUEIRA

Además al ser, de las Pedras Formosas conocidas, la emplazada más al norte al borde del Cantábrico, permite comprender como esta arquitectura autóctona era común a todo el territorio de la Callaecia.



MONUMENTO DE PUNTA DOS PRADOS - ORITIGUEIRA


Sitúado en el camino de acceso al castro en Punta dos Prados, el edificio se construyó sobre un manantial de agua corriente que permita un fácil saneamiento tras el ritual que él se práctica.
El edificio posee una orientación N.-S. dando su puerta de acceso al sur sobre la bahia de Ortigueira y a la playa de Santa Eulalia.

La planta de Punta dos Prados permite reconocer todos los elementos que componían estos monumentos.


MONUMENTO DE PUNTA DOS PRADOS - ORITIGUEIRA

1.- RAMPA DE ACCESO
2.- TERRAZA
3.- FOSSA SANGUINIS
4.- PASAJE
5.- PILA O PISCINA
6.- SALA RITUAL
7.- PEDRA FORMOSA
8.- ANTESALA
9.- ATRIO
10.- ENTRADA
11.- ALBAÑAL
12.- DRENAJE

El edificio se sitúa a una cota semienterrada en un terreno en pendiente, de manera que su parte delantera quede más al descubierto que la trasera, a la vez esta disposición permite el acceso desde el frente y mediante una rampa natural (1) se puede alcanzar la cota superior del edificio sobre la fosa del sacrificio (fossa sanguinis)(3).


MONUMENTO DE PUNTA DOS PRADOS - ORITIGUEIRA

Las planta del edificio cuenta con cuatro estancias con diferente uso: atrio (9), antesala(8), sala ritual (6) y fosa (3).
El edificio realizado en su mayor parte en piedra, presentan elementos construidos con diferentes variedades de fabrica, los paramentos principales estan realizados en mampostería de piedra de la zona. La cubrición a dos aguas se realiza en función del uso de la estancia sobre la que se encuentra, se utilizan grandes losas sobre la fosa, losas de pizarra en la sala ritual y ramaje y barro sobre largas varas de madera en la antesala.


VISTA GENERAL - PLAYA SANTA EULALIA

El elemento más característico, y que da nombre al conjunto, es el tablero de granito llamado “Pedra Formosa” (7) y que se emplaza entre la sala y la antesala. En el caso del Castro dos Prados esta pieza no ha sido encontrada pero si podemos observar el lugar donde se colocaba.


SALA DEL RIRUAL

Otro elemento importante sitúado en la sala ritual es la pila o piscina (5), y donde se conduce parte del agua natural que fluye en el lugar. Se utilizada en la parte del ritual en la que el devoto se lava su cuerpo tras el bautismo de sangre.


ANTESALA

Como ya he comentado, el monumento de Punta dos Prados es ejemplar, en él podemos encontrar además de los elementos ya enumerados (salvo el tablero original de entrada) otros muy importantes y que nos permiten entender el edificio y su uso en toda su dimensión.


DRENAJE Y ALBAÑALES


LUGAR DE LA PEDRA FORMOSA DE SALIDA


TERRAZA SOBRE LA FOSSA


PILA O PISCINA DE AGUA


CUBIERTA

En Ortgueira el acceso por rampa hasta la parte superior de la "fossa" es perfectamente visible, además se puede observar la existencia de la terraza previa(2). Falta en este caso la losa que sobre la fosa tendría el orificio y el conducto por él que caería la sangre del animal.


3D PEDRA FORMOSA DE PUNTA DOS PRADOS

En el caso “dos Prados” además podemos comprobar el pasaje(4) que comunica la fosa con la sala ritual, y que a modo de “útero” tenía gran importancia en la ceremonia.
Este edificio posee además la singularidad de una puerta de entrada(10) a la fosa, independiente de la de salida y fuera de la vista directa desde la fachada principal.

Por último señalar lo bien detallado que se puede observar el sistema de albañales(11) y drenaje(12) del edificio en su fachada oeste, y la especial configuración de la entrada en el atrio descubierto, donde se resuelven la puerta de acceso y una ventana a la antesala y de manera indirecta sobre la salida de la sala ritual a través de la Pedra Formosa.


3D PEDRA FORMOSA DE PUNTA DOS PRADOS

En las excavaciones realizadas en el yacimiento han sido encontrados elementos que refuerzan el ritual que se practicaba en el monumento. En el foso del castro próximo al monumento, se documentó un área de basurero, fuera del espacio útil del monumento, en la que se recogieron, como materiales más significativos, crisoles cerámicos, un alfiler, cuatro fíbulas de longo travesaño y un as de bronce de época augústea (año 26 a. C.). Los restos óseos encontrados indican la presencia de ganado vacuno, ovicáprido y suído (Penedo Romero,1995-96)(*)
Estos hallazgos refuerzan de forma rotunda la hipótesis del sacrificio continuado en el lugar de estas especies según el rito del taurobolio y criobolio.


MONEDA DE AUGUSTO SIMILAR A LA ENCONTRADA EN EL CASTRO


(*) PLAN DIRECTOR DEL CASTRO DE PUNTA DOS PRADOS (ORTIGUEIRA, A CORUÑA)
Carlos Otero Vilariño y Xurxo M. Ayán Vila
Laboratorio de Patrimonio, Paleoambiente e Paisaxe
Instituto de Investigacións Tecnolóxicas, Universidade de Santiago de Compostela
[TRABALLOS DE ARQUEOLOXÍA E PATRIMONIO] setembro de 2003
http://www.lppp.usc.es/descarga/CapaTapa/Tapa/TAPA31.pdf